Capítulo 32: Un gran despertar
Se veía un campo, un campo verde con pequeñas margaritas. Seguí caminando un par de metros hasta que lo vi, allí estaba él, de pie, mirando el horizonte. Yo me paré y sonreí. Él de repente se dio la vuelta como si de una película se tratase y se puso enfrente mía y al igual que yo también sonrió.
En ese momento empecé a correr a toda velocidad hacia él y él hacia mí, era esa mítica parte de las películas que es a cámara lenta y se refleja la felicidad y el amor mutuo que sienten el uno por el otro.
-Te quiero, ven conmigo... te quiero-Hablaba en sueños
-Hey, pequeña...-Escuchaba decir a una voz
-Bésame, bésame para que nunca te vayas de mi lado Justin, te amo...-Decía soñando
Justin se quedó parado, se quedó callado un par de minutos porque no sabía si despertarla o dejarla seguir durmiendo después de lo que acaba de decir, pero finalmente escogió la primera opción.
-Pequeña... despierta dormilona-Volvía a susurrar alguien
-Mamá.. 5 minutos más por favor...que es muy bonito el sueño no me despiertes-Dije yo
En ese momento vi que alguien me dio un leve beso en la mejilla y fue cuando me dí cuenta de que esa no era mi madre, no me acordaba que estaba con Justin...
Empecé a abrir los ojos poco a poco hasta que vi su cara enfrente de la mía, casi cabeza con cabeza. Solamente sonreíamos
-¡No me mires que tengo cara de dormida!-Dije tapándome la cara al mismo tiempo que me reía
-No tapes tu preciosa cara, me he despertado un poco antes y te he visto dormir y también hablabas en alto...-Dijo Justin mientras me apartaba las manos de mi cara acariciándomelas.
¡Mierda! ¿Me habrá escuchado decir su nombre? Me muero de la vergüenza.
-Ah si..y, y ¿que decía?-Dije nerviosa
-Decías algo así como... bésame que quiero estar contigo y algún que otro te quiero-Dijo él
-¿Ah si? Pues no sé no me acuerdo que estaba soñando-Dije haciéndome la loca
-¿He dicho algún nombre o algo?-Pregunté; como haya dicho su nombre me muero.
Justin tardó en responder un par de segundos hasta que me dijo que solamente había escuchado eso y yo me sentí aliviada pero luego pensé ¿y si he dicho su nombre y no me quiere decir que lo he dicho por vergüenza o por no hacerme quedar mal? o a lo mejor simplemente no lo he dicho...
-¿Te acuerdas de que iba el sueño? Porque con eso que dijiste en voz alta tenía pinta de ser muy interesante-Dijo él
Que hago, ¿ lo cuento o no? Igual he dicho su nombre... pero a lo mejor no y no le quiero mentir, precisamente a Justin pero para asegurarme no le voy a decir la verdad.
-Pues sinceramente... no lo sé se me ha olvidado completamente-Dije riéndome tratando de disimular
Al principio Justin se quedó un poco con la duda, si le estaba diciendo la verdad o por el contrario le estaba mintiendo pero luego nos olvidamos del tema.
Él se levantó de la cama y abrió las cortinas y de repente entró un rayo de sol en toda la habitación que me dejó completamente ciega, no podía ver nada, demasiada claridad. Luego salió a la terraza y se quedó un rato observando el ambiente de afuera. Yo me levanté y fui a su lado, él me miró y yo le sonreí.
-Es una vista preciosa Justin...-Le dije fascinada
-Si, la verdad es que sí...-Dijo él contemplando la vista
Lo que se veía desde su terraza era un campo de color verde resplandeciente y había un pequeño lago que tenía un color azul precioso. Hoy el cielo estaba completamente soleado, sin ninguna nube, no sé porque me da la sensación de que hoy iba a pasar algo y no sé si algo bueno o malo...
Seguí andando y me puse a su lado derecho y él me pasó su mano por mi hombro y yo apoyé mi cabeza en su hombro. Era todo perfecto; el paisaje perfecto, el tiempo perfecto, el lugar perfecto y sobretodo el chico perfecto, aquí a mi lado.
-El color de tus ojos se intensifican más con el sol, son una pasada-Le dije
Él se rió y se mordió el labio. Quitó su mano de mi hombro y se puso enfrente mía.
-Tus ojos sin que son bonitos, de color verde, como el campo... son iguales de bonitos, de perfectos y de expresivos que este mismo campo...-Dijo él sonriendo
-No, tus ojos son igual de bonitos, de expresivos, de alucinantes y de maravillosos, son del color de la miel y todo el mundo sabe lo buena y sabrosa que es la miel-Dije mordiéndome el labio
En ese momento Justin hizo ese gesto que a todas nos encanta, ese gesto que hace con su lengua, y ya en ese momento me puse nerviosa, porque él poco a poco se iba acercando a mí cada vez más hasta quedarnos a escasos centímetros.
De repente alguien peta en el cristal de la ventana de la terraza y nos giramos y era Pattie. Me giré porque me daba una vergüenza horrible y a saber lo que estaba pensando de mí ahora.
-mm.. chicos son casi las 10 de la mañana ¿Marta no tenía que irse pronto?-Preguntó Pattie
-¡MIERDA! ¡TENIA QUE LLAMAR A ALBA!-Chillé
-¡Es super tarde! oh dios, mis padres me matan-Dije histérica
-No te preocupes, nos vestimos rápido y llamo a Kenny para que nos lleve con Cody y Alba, mientras llama a tu hermana porque a lo mejor aún está dormida ¿ok?-Dijo Justin
-Os voy preparando el desayuno-Dijo Pattie
-Gracias, y gracias por prestarme el pijama me encanta yo quiero uno así-Dije riéndome
-Ya es tuyo, cuando vengas a dormir a esta casa este será tu pijama cielo-Dijo Pattie
-Ojala vuelva más veces, esta casa es preciosa y tiene unas vistas espectaculares-Dije
-Sí la verdad es que sí, pero bueno no te entretengo más que tienes que llamar a tu hermana y vestirte, ahora nos vemos-Dijo sonriendo
Mi móvil estaba en la habitación de Justin y lo ví a él en el pasillo hablando por teléfono suponía que con Kenny como él había dicho para que nos llevase. Cogí el móvil y marqué el número de mi hermana. A la primera no lo cogió, a la segunda tampoco y decidí intentarlo una vez más hasta que por fin lo cogió.
-¿Si?-Dijo Alba
-¡Alba! arriba que van a ser casi las 10 de la mañana, y tenemos que llegar al hotel antes de que se despierten papa y mama ¿recuerdas?-Le dije
-Si si pero un ratito más no me quiero ir-Dijo ella
-Ya sé que no te quieres ir, yo tampoco pero tenemos que irnos sino nos castigarán-Dije yo
-Vale vale... ¿cuanto tardas en llegar?-Me preguntó
-Pues Justin está hablando con Kenny para llevarnos y supongo que en media hora estaremos allí-Le dije
-Vale... nos vemos en media hora, un beso-Me dijo
Y colgué el teléfono. Justin se acercó y me dijo que Kenny estaría aqui en 10 minutos y yo le dije que perfecto que le dije a mi hermana que en media hora estaríamos allí.
-Venga a vestirnos y a desayunar Marta-Me dijo Justin
-Venga, que hay que empezar el día con energía-Dije riendo
Fui hacia la habitación de Justin y me vestí, tarde sobre unos 5 minutos y lo dejé todo colocado. Fui al baño a peinarme y ví las flores que me había dado Justin y me acordé de la nota, en cuanto salga le voy a decir que me explique esto.
Cogí el ramo porque por supuesto me lo quería llevar y salí por la puerta. Justin estaba sentado en el sillón gris donde me quede medio dormida la noche anterior y en cuanto vio que salí por la puerta se levantó.
-¿Te gustaron las flores?-Preguntó
-¡Claro! son mis favoritas...muchas gracias, pero ¿que significa la nota, no lo he entendido bien?-Le pregunté
-El tiempo hablará-Dijo él
Y me cogió de la mano y fuimos a desayunar, no me dio tiempo a contestarle. Bajamos y por toda la casa había un olorcito a tostadas recién echas, me encantan.
-Chicos ya estáis aqui, bueno os he preparado unas tostadas con un buen zumo de naranja natural-Dijo Pattie
Nos dejó los platos y se fue, supongo que tendrá cosas que hacer.
Justin cogió el zumo de naranja y me echó un poco en mi vaso.
-Que amable estás de mañana...-Dije yo
-Bueno él siempre es amable-Pensé
-De nada-Dijo guiñándome un ojo
Cogí el plato donde estaban las tostadas y cogí la mantequilla y la mermelada de fresa y le unté un par de ellas y se las dí.
-¿Como sabes que me encanta las tostadas con mantequilla y mermelada de fresa?-Dijo sorprendido
-Ahh.. yo lo sé todo, como tú con las flores-Le dije tocándole la mano
Los dos nos dimos prisa en desayunar porque Kenny ya había llegado. Al terminar cogí mis cosas y por desgracia no me pude despedir de Pattie porque no estaba en casa...
Salimos y miré la casa por última vez, era impresionante, ojala volviese pronto..
Nos montamos en el coche y Justin me abrió la puerta y me agarró la mano para ayudarme a entrar, que mono.
Dentro había un par de revistas de todo tipo; de corazón, de chicas, de chicos, de moda.... y yo no sé porque me fijé en una en particular.
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